El Danubio, el río más largo de la Unión Europea ha visto los continuos cambios geográficos e históricos de la Europa Central. Navegar por él es un viaje por el tiempo y el espacio, mezcla de presente y pasado.

Los regímenes socialistas cayeron y estalló la guerra de los Balcanes pero además de eso, el Danubio,  ha visto todas las connotaciones políticas posibles. En las orillas de este gran río se encuentran países sumidos en la crisis económica (en ocasiones también cultural) debido a heridas de guerra que aún están por cicatrizar. Paradójicamente sus ciudadanos caminan pegados a sus teléfonos móviles presas de la evolución tecnológica.

El nacimiento de este río es más o menos incierto. Unas fuentes lo sitúan junto a un castillo en Donaueschingen, otras lo sitúan en ciudades destruidas por los nazis. Un viaje en tren es lo más recomendable para este recorrido, atravesar Bratislava conflictiva y moderna, Budapest y su gran cultura, de las ciudades más hermosas que atraviesa nuestro Danubio, Bucarest donde conviven edificios derrumbados a punto de caer con otros modernistas.

Un recorrido por el Danubio transmite dolor, belleza y simbolismo de todas las ciudades que forman parte de este cauce. Conflictivo nacimiento que desemboca en naturaleza salvaje que acalla todos los horrores atravesados. Vistas inolvidables tanto de día como de noche desde este inmenso y señorial río.